martes, 31 de diciembre de 2013

Todo pasa
Algunas preguntas sobre los espacios y la precariedad escolar




Uno
Martes a la mañana. Subo las escaleras apurado, agarro el pasillo y antes de ir para el aula busco el baño. Pero hay algo raro. En la entrada hay unos alumnos que no conozco con una soldadora. Me acerco. Están colocando unas puertas de hierro y alambre artístico. “No, no se puede entrar”, me dicen. “Es un segundo”, les contesto, “yo soy profesor”. “Bueno, pase”, tira el pibito.
Corren unos días y pregunto a los alumnos de ese piso qué pasa y se reparten las voces para contestar: “como fuman porro en el baño, lo cerraron”; “hay que pedir las llaves en preceptoría”. Y ustedes qué piensan, pregunto: “y, nos cagan a todos”.

Dos
Jornada docente. Estamos en un aula. Los directivos delante y los docentes sentados. Se reproduce a otra escala la misma asimetría profesores-alumnos, como también la imposibilidad de reproducir eficazmente esa asimetría –infinidad de veces se pide silencio, murmullos, risitas, uno no puede escuchar
La dinámica de la jornada consta de dos partes: en la primera la directora tira temas e información; en la segunda se analiza el protocolo de “Orientación para la Intervención en Situaciones Conflictivas” x bajo unas consignas. Van pasando los temas y se repite una secuencia: profes que intentan tirar alguna discusión y la directora contestando “lo dejamos para otro momento”.

martes, 12 de noviembre de 2013

Y la clase obrera fue al paraíso
Algunas ideas a partir del shopping en San Justo



1- El shopping

Cerca de la rotonda de San Justo emerge un zarpado complejo donde uno de sus componentes es un shopping. Entre comercios minoristas y mayoristas, bailantas y templos evangélicos, irrumpe en la geografía de la Ruta tres un shopping ¿Qué hace un shopping en San Justo? Si bien a pocos minutos estamos cerca de la calle Arieta, típico centro comercial del municipio cabecera de La Matanza, es esta nueva plaza comercial un alto contraste con mi memoria cercana de estos lugares (en Laferrere y Catán, si bien más pequeños, hay otros shoppings).

Inaugurado en diciembre del 2009 con una inversión de 500 millones de pesos por el grupo inversor Continental Urbana, el shopping es gerenciado por GLA, empresa que también gestiona el de Liniers, Catán, y Pacheco, entre otras incursiones. Convive en el mismo predio con un Wal-Mart, un Easy, un Open Park, y una estación YPF conforman un imponente complejo industrial, comercial y de entretenimiento. Si bien cualquier intervención está atada a la incertidumbre de época y debe armarse y desarmarse según las coyunturas lo requieran, existe un diferencial de duraciones entre las coordenadas que se arman; el shopping no es un amigo africano con un par de relojes en la puerta de un banco, sino que implica algo grande que viene para quedarse.

Generando cerca de 1000 fuentes de trabajo, la estructura del shopping está conformada por dos plantas: en la baja hay alrededor de 90 locales de grandes marcas que pagan alquiler, llave y canon publicitario (la abrumadora mayoría es de ropa pero las grandes ventas se concentran en indumentaria deportiva y tecnología) y en la planta alta encontramos un patio de comida, espacio de juegos y un salón con capacidad para 100 personas donde se presentan diferentes espectáculos. A su vez el centro se conecta con 6 salas de cine Cinemark –una 3D- y un estacionamiento gratuito para 2000 autos. El shopping tiene su cuenta de Facebook y página Web, y una amplia difusión por la zona contando como referencias publicitarias a Zaira Nara como figura visible y eslóganes tales como “Muy nuestro” o “Nos une”. Con presencia de gendarmería en la zona y un férreo aparato securitario en su interior compuesto por seguridad privada, la bonaerense y cámaras por doquier, se corporiza entonces uno de los eslóganes de la gestión municipal: trabajando seguros.

lunes, 21 de octubre de 2013


El maternalismo: introducción a una lógica social contemporánea

Ensayo a partir de la película “Perder la razón” (Joachim Lafosse, Bélgica, 2012).


1- La construcción del maternalismo

Estamos en Bélgica: una pareja de veintipico largo al toque de ponerse de novios decide casarse y estar juntos “para toda la vida”.

Mientras Murielle es nativa de Bélgica su novio Mounir es de Marruecos, viniendo de pibito. Mounir tiene su padrino: André. André es un médico ya mayor de edad con una buena posición económica. Si bien no es el padre biológico de Mounir, es quien lo crió y protege en Europa.

Mounir  y André tiene una relación muy especial: Mounir tiene problemas para estudiar y André le hace los ejercicios; a Mounir se le dificulta para conseguir laburo, André lo contrata en su consultorio.

Pero la ayuda de André no termina con su ahijado: la pareja se casa y al poco tiempo llegan los hijos y problemas varios: gestión de las tareas hogareñas, crianza de los pibitos, necesidad de billete... Ahí lo vemos a André siempre presto para ayudar: no solo aportando una buena moneda, sino con regalos, la compra de una casa, dando certificados para que  Murielle  se tome licencia y no vaya más a trabajar, como hacerle upa a los bebes para que dejen de llorar.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

El docente paracaidista: una figura escolar  


         
   

1.  Caímos en la escuela.

En una trayectoria laboral que galopa en lo precario –poca guita, muleo, hacer cosas que no nos caben, escasos beneficios sociales- nos vemos hoy dando clase. El dar clase es algo que encontramos más que un lugar buscado: a los tumbos, cansados de habitar un espacio agotado, olfateamos la posibilidad y dimos el salto. Y aterrizamos.

Como paracaidistas sabemos que no cualquiera es un buen objetivo de caída. Hay lugares más acogedores que otros. Los colegios privados con su flexibilidad legal –llevar un currículum y no mucho más- es un sistema más poroso en su recibimiento que la burocracia estatal, con trámites infinitos, cortocircuitos permanentes y la quisquilles por “los títulos habilitantes”

Docentes paracaidistas: legalmente posibilitados, si, pero no estrictamente preparados. Con credenciales académicas pero con un paso fugaz –o nulo- por profesorados o institutos de formación pedagógica, se da una caída abrupta en un terreno inédito. ¿Qué es una planificación? ¿Cuáles son los criterios para corregir un examen? ¿Cómo mido los contenidos por edad? ¿Qué le podes dar a un pibito de 12, 13 años para leer? Algunas preguntas posibles -y hay más.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Masticando el frío marginal

Crónica sobre el recital del Indio en Mendoza del 14 de septiembre del 2013.





1-       Viaje

Este es el plan colectivo más simple de realizar (sobran los antecedentes para atestiguarlo).  Se trata de obedecer al gran soberano, de seguir el pulso corporal.  Demasiada intensidad para creer que existe espacio subjetivo para la elección (obstáculos laborales, mandatos sociales o presupuestos económicos devienen determinaciones muy ajenas al principio del placer que nos mueve). Tantos años de educación sensible roquera, muestran que estas movidas son nuestras fugas, pero también nuestros destinos.  Ya no hay vuelta atrás; somos nosotros.

El micro es pura interioridad, casi una capsula. Humos de distintas fragancias, vidrios empañados, canticos embriagados y risas que son estruendos, el afuera queda muy lejos (el de los más de mil kilómetros de ruta, pero también el de la vida mula, de la cual licenciamos nuestros cuerpos por unas horas). Desde acá parece que la rutina laboral y social es bastante menos seria de lo que creemos en la ciudad, el tiempo deviene festivo, colectivo, alocado, pura experiencia (el tiempo encerrado en el calendario ha quedado atrás). Hay intentos de cortar la fuga, miren que la gendarmería les va a requisar todo eh. Pero no, el brote paranoico no tiene lugar. Además, si los gendarmes están todos en el conurbano.  

miércoles, 31 de julio de 2013

Patricio rey metió la cola




Fueron dos días que conmovieron al mundo ricotero. En pocas horas se agotan las 50 mil entradas para el show del Indio Solari en el Estadio Malvinas Argentinas de Mendoza. Con la velocidad de lo inmediato, el anuncio se viralizó por redes sociales y foros que devinieron nodos de expresión de la impotencia y el malestar.

Un comunicado firmado por Indio y su equipo, pide disculpas por la situación y promete un nuevo recital en diciembre, parece que no hay vuelta atrás, “en los estadios cerrados no se presenta la posibilidad de modificar lo que el espacio físico limita”. Una frase que, inconcientemente, hace mella en el imaginario redondo de disponerse hacia lo ilimitado e infinito; copar la luna, habitar masivamente autódromos o hipódromos que no son más que mesetas sin estriar en donde se diluyen las fronteras entre el púbico y el horizonte, viajar por todo el país (en este sentido, Mendoza es tierra de barbaros, aún no anexada al dominio del Rey Patricio) ir a un recital con o sin entrada (pero nunca verse con el inédito cartel de sold out), pactar fidelidad hasta después de la muerte.

jueves, 25 de julio de 2013

Días felices

Algunas reflexiones sobre escolaridad, malestares sociales y suicidio, a partir de la película “Profesor Lazhar” (Dir. FalardeauProducción canadiense, 2011).














1- El suicidio como acontecimiento

La película arranca con una muerte: una docente se ahorcó en un aula. Estamos en Canadá, en una escuela pública supuestamente venida a menos, pero que no deja de expresar una realidad muy lejana a la nuestra.

Una docente que se llama Martine se suicida. Se quita la vida en la misma aula donde daba clases todos los días a unos chiquitos de 12 años. Dos alumnos –Simón y luego Alice- descubren el cuerpo colgando. La escuela conmocionada. Chicos que no pueden dormir. Padres exaltados. Una plana directiva que se presenta segura y decidida pero que en el fondo tiembla dubitativa.

Los días pasan. Se presenta un maestro para ocupar el cargo disponible tras el deceso de Martine. Se llama Bachir Lazhar. Es argelino y atraviesa un juicio que puede deportarlo (de todo esto en la escuela saben pero no dicen nada).

En el colegio se hace todo lo posible para que el acontecimiento no acontezca: las menciones al acto de Martine son relegadas de la rutina escolar: se desconoce cualquier referencia al mismo como a su vez los alumnos quedan en terapia con una sicóloga (terapia que la cámara nunca captura).