miércoles, 12 de febrero de 2014

Esto es Boca
Algunas ideas acerca de lo que somos y de la imagen que queremos dar





1- Fiesta, ciudad y violencia expresiva

El doce de diciembre festejamos el "Día Internacional del Hincha de Boca" por segunda vez. Jornada con múltiples focos de encuentro, el más concurrido y más importante a nivel simbólico es el obelisco en el microcentro de la Capital Federal. Concentración multitudinaria organizada por redes sociales y el boca en boca, ya en las horas previas se destilaba por algunos medios como nuestro festejo era una posibilidad de que se desmadre la calma capitalina.

El doce del doce fue una fiesta que nos reúne como hinchas y que nos muestra al mundo. Abrimos un surco en la ecología urbana afirmando un territorio propio y en una búsqueda por conquistar la atención y propagar nuestra imagen en infinidad de nodos y que todos vean lo grandes que somos, el amor por el club, y ganarnos un lugar en la historia. Jornada que descose las costuras típicas que organizan la ciudad: venir en tren cantando, mostrando banderas, colgados de ventanillas y puertas; caminar por las avenidas y que se modifique el sentido del tránsito; que gente morocha, joven, copen un espacio como el obelisco, colgándose de semáforos y marquesinas de marcas globales; pintar el obelisco y cambiar la bandera nacional por la de Boca.

De ahí que la fiesta tenga un componente de violencia expresiva: cuando hablo de violencia no hablo de un hecho en sí mismo  -desde un cántico hasta una botella que vuela por el aire- sino de una relación donde unos afectan a otros de manera negativa (el microcentro transfigurado en Bombonera, no es un espectáculo agradable para una mirada común y ciudadana). Y expresiva por que busca dar cuenta de algo, agitar una imagen de sí. “Esto es boca” es parte de este mensaje que buscamos dar en todo el país. Fiesta que no tiene un carácter reivindicativo –como otras movidas, cual los banderazos por entradas- sino de bancar nuestra presencia y manifestar lo que somos a nuestra manera.

lunes, 13 de enero de 2014

El agite del capital

Algunas ideas en relación con el film “El Lobo de Wall Street” (Martín Scorsese, EEUU, 2013).




1- Intro

La película nos cuenta la vida de Jordan Belfort. Basada en su propia autobiografía, Scorsese nos relata bajo un formato narrativo similar al de “Buenos muchachos”, la historia de este empresario vendedor de acciones en la principal hacienda bursátil del planeta: Wall Street.

Estamos en mediados de los ochenta. Luego de algunos fracasos Jordan arma una compañía “Stratton Oakmont” que vende acciones baratas de empresas falopa a gente de clase media baja y laburantes. Una máquina que se conforma  con sujetos de diferente especie -desde abogados hasta delears- bajo la promesa de plata fácil. Y la historia va bien: la empresa se pone en marcha y va creciendo vertiginosamente: todos se hacen millonarios.

Pero lo que les quiero contar es que la compañía manifiesta en su dinámica un componente afectivo muy intenso; una electricidad atraviesa y enciende cada uno de los cuerpos que la habita. Por eso en las líneas que siguen me interesa pensar algunas manifestaciones de la mística empresarial, tirar algunas hipótesis de su emergencia, como relacionar estos afectos con algunas de nuestras prácticas de consumo.


martes, 31 de diciembre de 2013

Todo pasa
Algunas preguntas sobre los espacios y la precariedad escolar




Uno
Martes a la mañana. Subo las escaleras apurado, agarro el pasillo y antes de ir para el aula busco el baño. Pero hay algo raro. En la entrada hay unos alumnos que no conozco con una soldadora. Me acerco. Están colocando unas puertas de hierro y alambre artístico. “No, no se puede entrar”, me dicen. “Es un segundo”, les contesto, “yo soy profesor”. “Bueno, pase”, tira el pibito.
Corren unos días y pregunto a los alumnos de ese piso qué pasa y se reparten las voces para contestar: “como fuman porro en el baño, lo cerraron”; “hay que pedir las llaves en preceptoría”. Y ustedes qué piensan, pregunto: “y, nos cagan a todos”.

Dos
Jornada docente. Estamos en un aula. Los directivos delante y los docentes sentados. Se reproduce a otra escala la misma asimetría profesores-alumnos, como también la imposibilidad de reproducir eficazmente esa asimetría –infinidad de veces se pide silencio, murmullos, risitas, uno no puede escuchar…
La dinámica de la jornada consta de dos partes: en la primera la directora tira temas e información; en la segunda se analiza el protocolo de “Orientación para la Intervención en Situaciones Conflictivas” x bajo unas consignas. Van pasando los temas y se repite una secuencia: profes que intentan tirar alguna discusión y la directora contestando “lo dejamos para otro momento”.

martes, 12 de noviembre de 2013

Y la clase obrera fue al paraíso
Algunas ideas a partir del shopping en San Justo



1- El shopping

Cerca de la rotonda de San Justo emerge un zarpado complejo donde uno de sus componentes es un shopping. Entre comercios minoristas y mayoristas, bailantas y templos evangélicos, irrumpe en la geografía de la Ruta tres un shopping ¿Qué hace un shopping en San Justo? Si bien a pocos minutos estamos cerca de la calle Arieta, típico centro comercial del municipio cabecera de La Matanza, es esta nueva plaza comercial un alto contraste con mi memoria cercana de estos lugares (en Laferrere y Catán, si bien más pequeños, hay otros shoppings).

Inaugurado en diciembre del 2009 con una inversión de 500 millones de pesos por el grupo inversor Continental Urbana, el shopping es gerenciado por GLA, empresa que también gestiona el de Liniers, Catán, y Pacheco, entre otras incursiones. Convive en el mismo predio con un Wal-Mart, un Easy, un Open Park, y una estación YPF conforman un imponente complejo industrial, comercial y de entretenimiento. Si bien cualquier intervención está atada a la incertidumbre de época y debe armarse y desarmarse según las coyunturas lo requieran, existe un diferencial de duraciones entre las coordenadas que se arman; el shopping no es un amigo africano con un par de relojes en la puerta de un banco, sino que implica algo grande que viene para quedarse.

Generando cerca de 1000 fuentes de trabajo, la estructura del shopping está conformada por dos plantas: en la baja hay alrededor de 90 locales de grandes marcas que pagan alquiler, llave y canon publicitario (la abrumadora mayoría es de ropa pero las grandes ventas se concentran en indumentaria deportiva y tecnología) y en la planta alta encontramos un patio de comida, espacio de juegos y un salón con capacidad para 100 personas donde se presentan diferentes espectáculos. A su vez el centro se conecta con 6 salas de cine Cinemark –una 3D- y un estacionamiento gratuito para 2000 autos. El shopping tiene su cuenta de Facebook y página Web, y una amplia difusión por la zona contando como referencias publicitarias a Zaira Nara como figura visible y eslóganes tales como “Muy nuestro” o “Nos une”. Con presencia de gendarmería en la zona y un férreo aparato securitario en su interior compuesto por seguridad privada, la bonaerense y cámaras por doquier, se corporiza entonces uno de los eslóganes de la gestión municipal: trabajando seguros.

lunes, 21 de octubre de 2013


El maternalismo: introducción a una lógica social contemporánea

Ensayo a partir de la película “Perder la razón” (Joachim Lafosse, Bélgica, 2012).


1- La construcción del maternalismo

Estamos en Bélgica: una pareja de veintipico largo al toque de ponerse de novios decide casarse y estar juntos “para toda la vida”.

Mientras Murielle es nativa de Bélgica su novio Mounir es de Marruecos, viniendo de pibito. Mounir tiene su padrino: André. André es un médico ya mayor de edad con una buena posición económica. Si bien no es el padre biológico de Mounir, es quien lo crió y protege en Europa.

Mounir  y André tiene una relación muy especial: Mounir tiene problemas para estudiar y André le hace los ejercicios; a Mounir se le dificulta para conseguir laburo, André lo contrata en su consultorio.

Pero la ayuda de André no termina con su ahijado: la pareja se casa y al poco tiempo llegan los hijos y problemas varios: gestión de las tareas hogareñas, crianza de los pibitos, necesidad de billete... Ahí lo vemos a André siempre presto para ayudar: no solo aportando una buena moneda, sino con regalos, la compra de una casa, dando certificados para que  Murielle  se tome licencia y no vaya más a trabajar, como hacerle upa a los bebes para que dejen de llorar.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

El docente paracaidista: una figura escolar  


         
   

1.  Caímos en la escuela.

En una trayectoria laboral que galopa en lo precario –poca guita, muleo, hacer cosas que no nos caben, escasos beneficios sociales- nos vemos hoy dando clase. El dar clase es algo que encontramos más que un lugar buscado: a los tumbos, cansados de habitar un espacio agotado, olfateamos la posibilidad y dimos el salto. Y aterrizamos.

Como paracaidistas sabemos que no cualquiera es un buen objetivo de caída. Hay lugares más acogedores que otros. Los colegios privados con su flexibilidad legal –llevar un currículum y no mucho más- es un sistema más poroso en su recibimiento que la burocracia estatal, con trámites infinitos, cortocircuitos permanentes y la quisquilles por “los títulos habilitantes”

Docentes paracaidistas: legalmente posibilitados, si, pero no estrictamente preparados. Con credenciales académicas pero con un paso fugaz –o nulo- por profesorados o institutos de formación pedagógica, se da una caída abrupta en un terreno inédito. ¿Qué es una planificación? ¿Cuáles son los criterios para corregir un examen? ¿Cómo mido los contenidos por edad? ¿Qué le podes dar a un pibito de 12, 13 años para leer? Algunas preguntas posibles -y hay más.

sábado, 21 de septiembre de 2013

Masticando el frío marginal

Crónica sobre el recital del Indio en Mendoza del 14 de septiembre del 2013.





1-       Viaje

Este es el plan colectivo más simple de realizar (sobran los antecedentes para atestiguarlo).  Se trata de obedecer al gran soberano, de seguir el pulso corporal.  Demasiada intensidad para creer que existe espacio subjetivo para la elección (obstáculos laborales, mandatos sociales o presupuestos económicos devienen determinaciones muy ajenas al principio del placer que nos mueve). Tantos años de educación sensible roquera, muestran que estas movidas son nuestras fugas, pero también nuestros destinos.  Ya no hay vuelta atrás; somos nosotros.

El micro es pura interioridad, casi una capsula. Humos de distintas fragancias, vidrios empañados, canticos embriagados y risas que son estruendos, el afuera queda muy lejos (el de los más de mil kilómetros de ruta, pero también el de la vida mula, de la cual licenciamos nuestros cuerpos por unas horas). Desde acá parece que la rutina laboral y social es bastante menos seria de lo que creemos en la ciudad, el tiempo deviene festivo, colectivo, alocado, pura experiencia (el tiempo encerrado en el calendario ha quedado atrás). Hay intentos de cortar la fuga, miren que la gendarmería les va a requisar todo eh. Pero no, el brote paranoico no tiene lugar. Además, si los gendarmes están todos en el conurbano.