Masticando el frío marginal
Crónica sobre el recital del
Indio en Mendoza del 14 de septiembre del 2013.
1-
Viaje
Este es el plan colectivo más simple de realizar (sobran los
antecedentes para atestiguarlo). Se
trata de obedecer al gran soberano, de seguir el pulso corporal. Demasiada intensidad para creer que existe
espacio subjetivo para la elección (obstáculos laborales, mandatos sociales o
presupuestos económicos devienen determinaciones muy ajenas al principio del
placer que nos mueve). Tantos años de educación sensible roquera, muestran que
estas movidas son nuestras fugas, pero también nuestros destinos. Ya no hay vuelta atrás; somos nosotros.
El micro es pura interioridad, casi una capsula. Humos de distintas
fragancias, vidrios empañados, canticos embriagados y risas que son estruendos,
el afuera queda muy lejos (el de los más de mil kilómetros de ruta, pero
también el de la vida mula, de la cual licenciamos nuestros cuerpos por unas
horas). Desde acá parece que la rutina laboral y social es bastante menos seria
de lo que creemos en la ciudad, el tiempo deviene festivo, colectivo, alocado,
pura experiencia (el tiempo encerrado en el calendario ha quedado atrás). Hay
intentos de cortar la fuga, miren que la
gendarmería les va a requisar todo eh. Pero no, el brote paranoico no tiene
lugar. Además, si los gendarmes están todos en el conurbano.




