jueves, 12 de abril de 2012

“Un tornado arrasó mi ciudad…”
(Pensando el temporal: encuentro de “Hacer Ciudad” del sábado 7 de abril de 2012)


1-     La ciudad parece ser narrada desde o por las “catástrofes”. Estas se erigen como “punto de verdad” de la ciudad, de los modos de vida y de la gestión de la ciudad… (Cromañón, Luis Viale, Indoamericano, Once, la tormenta de inicios de abril). La catástrofe habla, claro, de la tragedia y de la muerte. Pero nos devuelve también a nuestras condiciones reales de vida en su máxima crudeza: en el trabajo, en el transporte público, en relación a las fuentes de energía, en los espacios de recreación, en la vida de los barrios (Más allá de las zonas geográficamente más afectadas, los coletazos de temporal no pegan igual en todos lados: no es lo mismo los barrios de clase media con chalet sin tejas que las casillas desmoronadas por completo). La precariedad y la fragilidad como paisaje común. Entonces: ¿las catástrofes como inversión de lo habitual o exacerbación de lo ya caótico? Por lo tanto si es un gesto político importante enlazar las “tragedias” no como accidentes sino como parte de un plano común de precariedad, ¿no necesitamos activar los reflejos políticos, para no dar cuenta de la misma solo a partir de su peor cara? ¿Puede haber un escenario anterior de enunciación que no sea la muerte?



lunes, 6 de febrero de 2012

Paraísos Artificiales (en la ciudad amigable).

Impresiones sobre el uso del espacio público y el entretenimiento a partir de un recorrido por las playas porteñas del barrio de Soldati.



1- Simulacro

Domingo a la tarde. Me subo al 47 en Liniers. Mucho calor. Parada. Una larga cola, la mayoría de la colectividad boliviana, van subiendo al bondi. Un par tienen la tarjeta Sube y no saben usarla. Fastidoso, el colectivero intenta explicar como la tienen que poner, que si tiene crédito o no, etc. De golpe se pone seco y de buena manera, tira: “no, saben que, la máquina no anda. Bajense por favor”. La gente se baja. De abajo preguntan “¿que pasó?” “la máquina no anda”, responden los pasajeros. El colectivo arranca. Ninguno de los que estábamos arriba dijimos nada.

Me bajo en Soldado de la Frontera y camino hasta Parque Roca. Desde el año 2009 como parte de la agenda cultural de verano del gobierno porteño, hay dos playas: unas en el norte, en Núñez y las otras  en el sur, en Soldati. En estas últimas se aprovecha la laguna lugano y el espacio verde del Parque Roca para inventar este sitio. Y la palabra inventar no es menor ¿una playa en la ciudad? Si: un estricto diseño de calidad que calca la fisonomía de una playa de la costa bonaerense para presentar su simulacro en un barrio de la ciudad. El programa “Buenos Aires Playa” funciona del 5 de enero al 26 de febrero, desde las diez de la mañana hasta las ocho de la noche y de martes a domingos. En su anatomía, las playas –siempre de Soldati- cuentan con una entrada donde hasta el fondo en línea recta se extienden en 100 metros aproximadamente, con un ancho de 50 metros al inicio del recorrido, y a los 5 metros se hace angosta hacia la derecha con un ancho menor a los 30 metros hasta el final del predio. A la izquierda encontramos unos arbustos que le dan un toque de verde al sitio y un alambrado que separa la arena de la laguna. Según cifras de la gestión Pro, desde hace 3 años que existe Buenos Aires Playa, pasaron por las mismas 800.000 personas (los domingos en las playas de Soldati concurren en promedio 2500). Al programa se suman solariums con reposeras y baños químicos esparcidos por 7 plazas porteñas.

miércoles, 18 de enero de 2012

Hinchas digitales: ¿hay agite virtual?


Salimos campeones y me encontré con una sección en el Olé que me llamó la atención (http://panoramica.ole.com.ar/apertura-2011/boca-jrs-campeon-2011/). En la página Web del diario se presenta una opción que presenta una panorámica de las tribunas de la bombonera, donde nos invita a buscarnos con el zoom para etiquetarnos y figurar en un recuadro debajo de la foto mencionada como también contactarnos mediante Facebook con los demás etiquetados. El visor llega donde sea y con una precisión casi perfecta. Veamos de qué se trata.


1-Segunda conciencia

La sección de Olé dispersa la constelación de un dios embriagado destilando minuciosamente partículas individualizados. La tribuna se compone de una suma yoica y no de un solo ser. Se banaliza el acto del agite como un mero paseo por un evento –como si ir a la cancha fuese ir a un cumpleaños de 15- fortaleciendo el carisma de Olé como el diario del palo, amigo de las hinchadas.

domingo, 1 de enero de 2012

Conversaciones con Editorial Retazos.
Pensado la politicidad del cachivache y otras formas de lo común. 



La editorial

El grupo de Retazos esta conformado por gente que viene del laburo textil en el ámbito de la comunidad boliviana. Cansados de las muleadas de los talleres surgió la inquietud de “hacer algo”. Empezaron a juntar libros para una biblioteca de literatura boliviana. La vaga ocurrencia de hacer algo con los retazos, los pedazos de tela que sobran del corte de las prendas, sobrevolaba al grupo. Ante la necesidad de financiarse, esa idea se plasmó en hacer libros con las tapas conformadas por retazos. El primer libro fue hace un año con “No Olvidamos”, en referencia al aniversario de la muerte de 6 personas de la colectividad boliviana en  un taller que se incendió en la calle Luis Viale en el barrio de caballito en el año 2006. Frente a este acontecimiento y los relatos que lo explican y buscan modelar según los intereses de turno –especialmente dentro de la misma comunidad-, Retazos sentía que venía faltando una voz propia, que se hacía necesario hacer circular otra versión de los hechos: de cómo funciona el sistema de los talleres, su articulación con el poder político, económico y mediático, y que no es simplemente “un problema de bolivianos”, sino que conforma un complejo mosaico trasnacional que incluye factores locales también (la salada es un buen ejemplo).

A continuación, se despliegan algunas ideas que fuimos charlando con Retazos sobre dos problemas políticos que muchos consideramos de gran importancia hoy día: el primero, sobre la disputa por la estigmatización del cachivache, de lo bardeado por el patrón de vida normal; el segundo, de experiencias que inspiren formas de lo común que se corran de obediencias predeterminadas, como también de los conglomerados de individuos-marcas.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Manuscrito hallado en una botella


1-

Las conciencias no bastan para asegurar una comunicación; hace falta una comunicación de las condiciones de las conciencias para que exista la comunicación de las conciencias. (Gilbert Simondon; La individuación).


2-

Vagón del Sarmiento. Tres de la tarde. Zambullido en una lectura me despierta una discusión:
-Acá, no ves, acá -explica un vendedor.
-Si no dice nada -retruca el pasajero.
-Como que no boludo, ahí tenés, fecha de vencimiento.
-Esta bien, esta bien…
El vendedor va y vuelve, hace chicle en el pasillo:
-No ves boludo, que me rompes las pelotas que estoy laburando.
-Ya esta, salí, si no hay nada ahí…
-Mira gordo, ¿sos ciego la concha de tu madre?
-Me decís gordo si sos más gordo que yo…
-Boqueás boludo, bajate gil que te trompeo, gil, si tenés mano chica.
-Salí, salí…
-Dale la concha de tu madre, plantate boludo, dale la concha de tu madre, ¿no ves que puteo a tu vieja para que saltes?
-Ya está gordo, ya está, no ves que se te cae todo…
El vendedor se le pone cara a cara, le murmura alguna gilada, y le manda un cabezazo que suena feo en el pómulo al pasajero. Y se activa el coro: ehhhh, para… El gordo de las pastillas se escurre por el pasillo. El otro chaboncito,  apoyado al costado de la puerta, se queda tocándose la geta.


miércoles, 23 de noviembre de 2011

Ni gato ni soldado: pensando el Puterío

“Es todo Puterío” escuchamos y decimos miles de veces. Puterío. Una palabra que nos suena demasiado: laburo, amigos, barrio, fútbol, parejas, la tele… ¿Qué queremos decir? En las siguientes líneas no busco dar una definición exacta, sentenciar algo así como  “mirá, esto es el Puterío”; simplemente vamos a problematizar, a poner arriba de la mesa algunas de las situaciones que activan una palabra que deambula demasiado por nuestras conversaciones.

1- El puterío y las palabras

El Puterío es una movida discursiva. Procedimiento que consiste en bombardear la figura de un alguien para estropearla. Se hace creer una imagen de alguien a los demás, con el fin que esos demás al creer en esa imagen, modifiquen sus conductas.

En la lógica del Puterío hay roles: el que boquea; el boqueado; los que escuchan al bocón.

El que boquea armando puterío conoce de sobra el poder de las palabras. El lenguaje es como un virus, decía Burroughs: los dichos se propagan y encuentran cuerpos con defensas bajas y hacen efecto. Cambian conductas. Advienen epidemias.

lunes, 14 de noviembre de 2011

SALTANDO EL ALAMBRADO
Conversaciones con Desposeídos sobre la creación colectiva.



Intro: los siguientes párrafos son como una suerte de crónicas de encuentros, charlas e intercambios por mail, con los pibes de Desposeídos, sobre situaciones que hacen al componer y difundir de una banda. Se plantean momentos de la cocina de un grupo que es imposible que no se conecte con otras bandas, de ahí que la idea es abrir preguntas para seguir pensando y potenciar el hacer creador.

Desposeídos: una presentación…
Nacimos allá por el año 2005, en los barrios de Lomas del Mirador, Ramos Mejía, partido de la Matanza, provincia de Buenos Aires.

Arrancamos haciendo covers en los ensayos de las bandas que nos cabían escuchar: Viejas Locas, Los Gardelitos, Ramones, ACDC, Rolling Stones, La Renga, etc... Una vez que ya nos habíamos amigado un poco con nuestros instrumentos empezamos a componer nuestros propios temas siguiendo una línea del rock and roll más clásico....Con el tiempo nos fuimos arrimando a un sonido más Hard y Heavy... Así que comenzamos a componer con más distorsión y fuerza. Definitivamente ese es el sonido de DESPOSEIDOS... Poderoso y enérgico!!


Integrantes:
Bajo y Coros: Leandro Vilariño
Voz: Juan Manuel Coria
Batería: Nahuel Santillán
Saxo, Armonías y Coros: Gustavo Quiroga
Guitarra y Coros: Augusto Santillán